Los Enemigos Invisibles de tu hogar
Los ácaros y los hongos que se acumulan en las habitaciones de los hogares, especialmente en los dormitorios, son el peor enemigo para las personas alérgicas con problemas respiratorios. Los especialistas recomiendan una limpieza a fondo permanente antes de adoptar cualquier tratamiento. Una habitación llena de muebles, libros, alfombras, cortinas y muñecos proporciona el medio adecuado para la reproducción de los ácaros, esos pequeños y repulsivos animales, algunos de los cuales son parásitos.
Tres son las condiciones que favorecen la presencia de ácaros y también de hongos: la humedad elevada, la oscuridad y la acumulación de polvo y materiales orgánicos.
Contra la humedad, existe la aireación. Una habitación bien ventilada se convierte en una trampa casi mortal para los enemigos de los alérgicos. La utilización de pinturas antimohos también ayuda a ganar esta difícil batalla.
La cocina y el lavabo son las zonas más húmedas de una casa y conviene limpiarlos con lejía.
Para combatir la oscuridad no hay nada como la luz del sol. El sol mata los ácaros y elimina los hongos, que buscan los rincones lóbregos. El mejor consejo para un alérgico es una casa soleada y bien ventilada a más de mil metros de altitud.
El polvo se elimina con un aspirador y con trapos ligeramente humedecidos. Es preferible no usar el plumero y, en caso de presencia de personas alérgicas, tampoco conviene la escoba. Pero los ácaros y los hongos encuentran su acomodo en los rincones más inaccesibles. Cuantos menos muebles, mejor. Cuanto más accesibles sean las pequeñas esquinas y escondrijos, también mejor. Hay que lavar a menudo los muñecos, sobre todo los de peluche. Y hay que limpiarlos libros.
Aunque no hay que obsesionarse, es preciso estar alerta, porque nos rodean pequeños enemigos que pueden causar diversos trastornos.
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1 Comentario
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me parece una página muy interesante en la cual nos podemos apoyar para resaltar la belleza del hogar.