Los niños siempre quieren disfrazarse para Halloween pero lo cierto es que no siempre las madres tienen el dinero para poder comprar un traje, o alquilarlo, ni el tiempo para hacer ese tipo de búsquedas. Por eso, siempre es buena la opción de poder realizarlos en casa, con pocos materiales, algunos que ya tengas, y que los niños puedan ayudar en la confección de lo que será su traje, porque seguramente también valorarán más si tiene algo realizado con sus propias manos.

Una de las opciones más fáciles de realizar tanto para los varones como para las mujeres, es vestirse de vampiro. Por ejemplo, en el caso de los niños, lo único que necesitarás es un pantalón negro u oscuro, el que tengas. Una camisa blanca que por una vez aunque sea esté prendida completamente, es decir hasta el botón de arriba y una capa. Esta se puede hacer tanto con tela de algodón como de nylon y lo único que tiene que tener es algo para sujetarla al cuello.

Lo que le dará el look final es un peinado hacia atrás con gel despejando bien la cara, y un poco de maquillaje que lo haga lucir bien pálido. Los ojos pintados de negro, aunque sea delineados, y la boca con un poco de color rojo. En ese caso lo único que hay que comprar son los dientes, que se pueden adquirir en cualquier cotillón.

En el caso de las niñas, lo que se necesita es bastante parecido, con la diferencia que tendría que tener un vestido bien largo de color negro. La boca y la cara serán iguales, lo mismo que los colmillos tan característicos de los vampiros.